27 nov. 2012

CARTA A MAMÁ ( desde el vientre )



                                                    Hola Mamá.

Que alegría saber que podrás leer este mensaje.
Es algo increíble porque ni tu ni yo podemos vernos, es algo muy extraño estamos más unidos que nadie y sin embargo no nos vemos.
De momento somos uno solo, sin duda lo seguiremos siendo por todo la vida.
Pero hoy somos uno solo porque estoy dentro de ti, ligado a ti, dependiente de ti.
Sabes yo soy muy indefenso. En tu vientre los seres como yo, somos los más indefensos del mundo.
Pero se muy bien que tú eres mi defensa.
Yo soy muy indefenso y me aferro a ti en todos los minutos y en todas las horas.
La vida mía no es posible sin ti.
Eres hermosa madre
Te siento como vas y vienes.
Te escucho cantar
Y a veces me ha llenado de emoción tu tristeza.
Sin embargo dentro de ti, no hay tristeza, es una vida calma y plena donde las horas pasan en una quietud inmensa. Es una paz que tú no puedes imaginar.
Por lo que tu me hablas, estar acá es como una noche de paz con millones de estrellas sobre ti. Un universo de todos los colores.
Acá no hay luz, porque yo no necesito la luz.
 A mi me bastan tus ojos y a través de ellos sé como es la vida allá afuera. Te he escuchado hablar del cielo, de las aves, de las flores de la luna de la lluvia de los árboles.
Y todo debe ser bellísimo.
Desde acá no puedo ver eso.
Madre mía, si supieras como es de hermoso el sonido de tu corazón, es como la vida misma. Siempre está activo y siempre me tiene dormido en un hermoso sueño. Es como una melodía permanente.
Tu corazón es inmenso, es el único sonido que logro escuchar y con el cual puedo vibrar.
Sabes mamá: quiero muy pronto encontrarme contigo en tus brazos y quiero mirar tus ojitos. Me quedaría acá para siempre pero tu quieres que esté allá afuera, porque tienes ilusiones en tu vida.
Seremos felices y plenos ese día
Yo te diré “Madre mía” y tú me dirás “hijo mío”
Es cosa de días o de meses.
Espérame mamá.

1 comentario:

  1. Emociona recorrer las líneas de tu carta, sobre todo, porque sé no es ficción.
    Hermoso sentimiento, Mario.

    Saludos...

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